Diván Tantra: El sofá Kamasutra (www.revistaxy.com)

¿Cuántos se llenan la boca diciendo que se peinan con el helicóptero, patitas al hombro, el torniquete de Sarajevo o la cacha de la espada, pero a la hora de los gallos no salen del misionero, la vaquera y el doggy style? Varios. Y la razón es simple: al momento de la batalla cuerpo a cuerpo, de ponerse religioso con tanto “Oh, my god” y satisfacer la coza sezual, el lugar escogido para hacerlo es la cama. No porque seas fome, sino que no requiere de esfuerzos elásticos como el auto, de respiración de buzo para la ducha o de un trasero con calefacción para los gélidos azulejos de la cocina.  Leer más.

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